jueves, 19 de septiembre de 2013

El Alma de la Diosa

Allá, en los albores de la vida, ya había aparecido en el mundo. Seguramente había liderado alguna tribu con amor maternal, cuidando de sus niños y jóvenes. La imagino jugando traviesa confundiéndose con ellos y levantándolos con amor en cada caída. Casi la puedo ver guiando su crecimiento con sabiduría y una rigidez casi paterna sobre sus protegidos, siendo responsable de una generación soberbia de humanos que pronto se mezclarían con el resto del mundo para sembrar las semillas de amor que su madre les había inculcado.

Luego de su partida se levantarían piedras memoriales y tótems sobre su tumba pero su alma seguiría en la tierra velando por sus hijos y sus nietos. Las generaciones siguientes la recordarían como “la diosa madre” y se encomendarían a ella, a su amor.
Pero ella sentía su alma incompleta a pesar de haber dejado su legado en la tierra tal como lo deseaba y eso estaba bien. Aún así no estaba conforme y decidiría dar un viaje estelar en busca de una respuesta, de un motivo para que el fuego de su alma flameara con esa fuerza que tenía. Y su alma divina se desplegó. Se conectó con la naturaleza y dobló el tiempo y el espacio. Viajó por el multiverso guiada tan solo por las vibraciones de otras almas que se encontraban en los distintos rincones del espacio. Almas que estaban dispersas, solitarias como la suya y que tampoco daban sentido a su propio fuego interior. Muchas de ellas se quedaban estáticas y podía ver como su energía se consumía poco a poco hasta extinguirse. La diosa lloraba con una tristeza profunda cada vez que veía un alma desintegrarse, que se dejaba morir en su propia melancolía. Así quedaban sus brillantes lágrimas flotando en el espacio formando nebulosas y fulgurantes cúmulos de estrellas, como testimonio de su paso.

Reencarnaría en una gran variedad de razas que desarrollaban la cultura viva de los diversos planetas ubicados en toda la extensión del multiverso. Encontró especies similares al hombre y otras totalmente distintas. Encontró en todas ellas un cuerpo huésped que le enseñaría sobre su cultura y sus ideas de la vida y el amor. Ella aprendería de todas ellas. De las razas de comportamiento individual, como el hombre, aprendió sobre el egoísmo y la intolerancia y de su esfuerzo y esperanza por sentirse parte del otro. Asimiló a las especies comunales, que se comportaban como un enjambre, y su visión de solidaridad, del trabajo en equipo y de su esfuerzo y fé por amarse a sí mismos. También aprendió de los seres simbióticos en su dificultad por hacer convivir dos especies distintas y de la resolución de conflictos que los llevarían a un nivel superior. Los seres etéreos sin forma física, pero de esencia distinta a las almas, admiró su capacidad de valorar los sentimientos y el amor absoluto.

Vivió una larga cosmogonía en busca de la respuesta. O de la pregunta. Ni siquiera lo sabía, pero estaba segura que se presentaría en toda su magnitud y claridad cuando llegara el momento preciso.

Después de catorce mil vidas fue cuando la diosa decidió tomar un descanso y sentarse en una constelación a meditar sobre su destino, ya desalentada por su esfuerzo poco fructífero. Pensó que tal vez la respuesta no existía y que su inconformidad pasaba por un conflicto interno que no tenía nada que ver con el multiverso ni de las demás almas. Por fin comprendió a las almas que dejaban apagar su propia llama y deseó ser como ellas y dejar por fin esta realidad sin sentido. Pero de pronto percibió algo distinto en el entorno. Una vibración distinta se transmitió por el multiverso y todas las almas empezaron a migrar a un mismo punto. Algo estaba sucediendo.

Su viaje había sido muy largo y había durado muchos siglos. Había estado en tantos lugares y había reencarnado en tantos seres vivos que había olvidado las raíces de su mundo natal. Y sin saberlo siguió a todas esas almas que se movían a aquél lugar, la misma tierra que había encendido por primera vez el fuego de su alma. Esta vez si estaba segura que un gran evento ahí sucedería y que ahí se encontraría con su respuesta. Su motivo.

Entonces quiso disfrutarlo en forma pura y olvidó. Reencarnó en una vida desde su concepción. Una hermosa niña que se criaría en el seno de una numerosa familia, un clan como el de sus inicios. “Marlen” fue el nombre elegido y crecería enfrentando con fortaleza y amor los desafíos de un mundo que se prepara para vivir momentos culmines, junto con personas que creería conocer “de antes”, quizás de otras vidas o de otros lugares del universo y que se han reunido aquí.

Actualmente ella aún llora por las almas desintegradas y a menudo mira al cielo que le da señales de que alguna vez estuvo ahí. De hecho las estrellas se agitan de alegría ante su presencia y el recuerdo de sus lazos. Saben que algún día volverá a posarse en ellas como la más brillante del cielo.

Yo soy otra alma. Una que también ha olvidado y que recién está reconociendo su propia esencia cuando ha conocido a su “diosa”. Aquella que ha despertado el sentimiento primigenio en su interior, aquella que ha despertado su conciencia y ha abierto su corazón. Aquella que le ha hecho sentir los sentimientos más bellos y poderosos de su existencia haciendo arder esa llama interna a niveles insospechados. La que ha querido que trascendamos juntos por el resto de nuestra existencia como almas simbiontes. Que sean capaz de ser felices en todos los planos y dimensiones y que desean transmitir y gritar ese amor al infinito.

Ella piensa que yo le he dado sentido a su existencia y que he llegado para salvarla. Pero es mentira. Ella me ha salvado a mi.

jueves, 9 de febrero de 2012

Un Hada en mi Jardín


Pequeña hada que habitas en mi jardín,

Te busqué esperando no encontrarte. Soñé con el momento en el que cumplías mis deseos sin esperar a que se hicieran realidad. Alguna vez te dije "ven" y tu sonreíste, agitaste tus alitas y llenaste mi habitación de un brillo dorado.

Hoy flotas coqueta frente a mi, expectante, esperando a que yo haga algo. Y aquí estoy, inmóvil, con el corazón agitado pensando qué hacer con la abrumadora energía que se ha generado en mi cuerpo.

Cómo explicarte que deseo volar al jardín y revolotear junto a ti entre los avellanos recién florecidos. Beber aguamiel mirando el cielo desde un colchón de pétalos e iluminar tus noches con mi propio brillo.

Cómo explicar que deseo envolverte con las plumas de mis alas y amarte entre las hierbas bajo el refugio del roble. Que quiero satisfacer tu espíritu travieso contándote historias y danzando en torno al círculo mágico sin temor a quedar atrapado en tu mundo.

Cómo explicarte que luego volveré a casa, besaré a mi esposa, me serviré una taza de café e iré a la oficina al día siguiente.

Vivirás hada en mi mente. Vivirás hada en mi jardín. Invítame a volar que yo también quiero vivir.

domingo, 30 de mayo de 2010

La Mujer del Mar (el cuento)


Imaro tenía el espíritu de un explorador. Desde el momento en que los científicos detectaron aquél planeta, él quiso ser el primero en ir a reconocerlo. Y no era para menos. Hace más de dos siglos que en la Tierra empezaron a preverse los problemas que provocarían la sobrepoblación y escasez de energía y desde entonces que el ser humano había comenzado a mirar al exterior en busca de un nuevo hogar. El asunto empeoró con el derretimiento de los polos. El aumento del nivel de los océanos provocó que disminuyeran las superficies habitables. Su propia gente en Chile estuvo obligada a refugiarse en las alturas de la cordillera y a construir plataformas que flotarían sobre las ciudades más importantes del país, actualmente bajo el agua.

El joven piloto no le daba importancia a los temores del resto de la tripulación porque en ese planeta podría existir vida biológica desarrollada. Él había navegado con la “Valle del Elqui” por mundos salvajes y fronteras impenetrables y mientras hubiera aventura de por medio, mejor aún. Respiró profundo y aprovechó la calma que reinaba mientras la nave orbitaba el planeta. Echó un vistazo a la holoesfera que mostraba datos y conclusiones de los aparatos que capturaban imágenes para conformar un mapa de la superficie. Volvió a suspirar inquieto, era evidente que para Imaro estar ahí esperando era de lo más aburrido.

_Estás ansioso, ¿cierto Imaro? -comentó un anciano que de improviso se materializó junto al piloto-. No encuentras el momento de bajar y ver con qué te encuentras, aunque te esfuerzas en no imaginar demasiado para no generar expectativas. Recuerdo que a mi me pasaba lo mismo cuando vivía en las bases flotantes allá en Chile y organizábamos expediciones al fondo marino...-, el viejo siguió contando con fascinación sus historias de cuando buceaba entre los edificios del “Santiago Sumergido”, de fenomenales hazañas realizadas en las plataformas flotantes chilenas y otras charlatanerías que, según Imaro, inventaba el viejo. De todas formas le encantaba escuchar las historias de su Tata, como llamaba a su abuelo, que siempre aparecía en esta especie de “tiempos muertos” a darle cháchara. El Tata debía ser el mayor legado que le habían dejado sus padres: una “Seudo Inteligencia Artificial” con la personalidad y recuerdos del abuelo de uno de sus antepasados y que se ha traspasado de padres a hijos desde ya incontables generaciones atrás. Aquella memoria digital estaba contenida en un dispositivo en forma de broche, con la imagen de un ave y un pez, que Imaro llevaba en su uniforme de piloto. Era el único vínculo que le quedaba con su familia y su país. Acarició la bandera chilena estampada en su brazo izquierdo y siguió escuchando con fascinación la historia.

De pronto, un conjunto de imágenes y símbolos flotaron en la holoesfera de la cabina y llamó la atención de Imaro. Indicaba que la topografía del planeta estaba completa y que además se había determinado una cantidad no despreciable de especies vivientes, animales y vegetales, en estado salvaje, aunque preliminarmente no se encontraba evidencia de algún tipo de inteligencia o civilización similar a la humana. La evaluación preliminar del Alma de la “Valle del Elqui” era favorable para iniciar un sondeo más profundo del planeta. Entonces el Cuerpo de la nave decidió lanzar a sus exploradores robóticos para crear un área de seguridad en la superficie y poder bajar a ejecutar las labores de reconocimiento. La ansiedad de Imaro creció aún más.

El Tata seguía contando sus historias, totalmente desinteresado en aquellos datos. Al volver a él, Imaro captó algo de un encuentro que el abuelo tuvo con una Pincoya cuando era joven. “¿Pincoya?”, se preguntó Imaro desconectado del relato del viejo, e hizo una búsqueda rápida en la Neonet. Recordó entonces que alguna vez leyó unos cuantos artículos e historias sobre la mitología chilena en donde la Pincoya era uno de sus personajes destacados. De seguro era otra de las invenciones del viejo. El Tata era tan convincente que con frecuencia Imaro olvidaba que se trataba de una persona virtual, aunque sus padres le aseguraron que era una copia fiel a la personalidad del Tata original y que las anécdotas que describía eran las mismas que el verdadero les contaba a sus nietos.

_Tata, háblame más de esa Pincoya -sugirió Imaro, mientras seguía revisando los resultados de la Neonet. La holoesfera mostraba mucha información y múltiples videoaficionados con imágenes maravillosas de seres submarinos, sirenas y tritones pero que perfectamente podían ser simulados por un hábil diagramador. A pesar de su escepticismo a Imaro le entretenía escuchar a su abuelo.

_Yo era muy joven en ese entonces -continuó el anciano-, ¿unos 17 años? aunque ya me tocaba vigilar las plataformas de la base flotante “Golfo de Arauco”, donde nací, tú sabes. Recién salía el sol y el frío aún persistía, por lo que empecé a trotar para calentar el cuerpo. Y de pronto la vi. La Pincoya estaba recostada en el borde de una de las rampas donde normalmente subían las lanchas. Solo pasaron un par de segundos cuando ella notó mi presencia y se sumergió. La busqué por todos lados y esperé a que saliera a tomar aire, pero no la vi más.

_¡Vamos viejo!, de seguro viste un lobo marino -interrumpió su nieto incrédulo-. Es usual que se asoleen en las rampas de esa manera. También los vi cuando pequeño.

_Imarito... mijo -le dijo el abuelo acentuando la jota-, los lobos marinos no tienen cabellera rubia y un par de tetas a menos que estén disfrazados de Marilyn Monroe -le espetó con una ronca carcajada, mientras que en la Holoesfera aparecía una animación de una versión clásica de la actriz con un vestido blanco, pero con la forma del gordo animal. Imaro rió con ganas. Siempre que sugería una explicación lógica para alguna de las historias del Tata, éste le respondía con un chiste así de vulgar.

_Pero hablando en serio -continuó el viejo-, se reconocer muy bien un cuerpo femenino al de cualquier otro animal. ¡Este viejo tuvo su experiencia! Esta mujer, querido nieto, es la mujer más hermosa que he visto en mi vida y, ¡créeme!, no es humana.

_Pero si reconoces que es mujer, entonces ¿por qué dices que no es humana Tata? -preguntó con verdadera curiosidad el joven y recordó algo de lo encontrado en la Neonet-. ¿Acaso no es mitad humana y mitad pez?

_¡Esos farsantes de Internet no tienen idea! -reclamó el abuelo usando el octogenario nombre de la red de datos-. Tiene cuerpo de mujer, con piernas y todo, pero yo la he visto tan de cerca como para darme cuenta que es ligeramente distinta. Tiene las pupilas un poco más dilatadas, y las extremidades con proporciones inquietantes. La piel húmeda y manchada como leopardo unas veces, como tigre otras… y sus movimientos -suspiró el viejo como si realmente estuviera viviendo el recuerdo- ¡son perfectos!. Los usa como si controlara cada uno de sus músculos a voluntad, como si no gastara energía, así como una atleta... o más bien como una bailarina. Veloz como un guepardo en la superficie y ágil como un delfín en el mar. Una vez la perseguí buceando a pulmón por más de 50 metros de profundidad sobre las ruinas del propio Santiago, sin embargo ella, como un pez, se escabulló haciendo piruetas entre las ruinas. La “Mujer del Mar” ha sido el ser más maravilloso que he visto en mi vida -sentenció el Tata con una especie de orgullo y melancolía.

El brillo de la holoesfera interrumpió otra vez. Los exploradores robóticos ya enviaban informes desde el planeta. Imaro comenzó a ver un desfile de imágenes con criaturas increíblemente similares a las conocidas en la Tierra. Aves emplumadas de diferentes tamaños surcaban los aires, manadas de animales cuadrúpedos pastaban en las planicies y enjambres de insectos polinizaban flores y árboles en un escenario selvático. Era como si todo estuviera hecho a propósito. Un verdadero paraíso esperando a ser encontrado. El Tata, excitado, sugirió a su nieto que filtrara los especímenes submarinos. Imaro hizo un ademán sobre el cristal esférico y entonces se desplegaron una enorme variedad de algas, peces y cetáceos. Coloridos cardúmenes, ballenas gigantescas y otras criaturas desconocidas pasaron frente a sus ojos. Imaro no creyó que fuera cierto y el Tata jamás pensó en volver a ver algo igual, pero ahí estaba. La joven mujer de piel aleopardada se escabullía entre las rocas del fondo marino nadando junto a otros seres similares a ella.

Imaro y su abuelo se quedaron contemplando atónitos el descubrimiento de aquél nuevo mundo que de seguro cambiaría la historia de la humanidad.

Link: Semillas para la Memoria

jueves, 26 de noviembre de 2009

La Mujer del Mar

"Imaro tenía el espíritu de un explorador..."

La Mujer del MarAsí empieza el cuento que postulé para el concurso de Cuento y Poesía para el Bicentenario. La verdad me gustó mucho como quedó el cuento pero honestamente no lo veía como ganador. Así lo ratificaron los resultados del concurso, así que raudamente publiqué el cuento en este blog para la lectura de mis familiares y amigos habituales.

Pero el tema no terminó aqui. Hace un par de días me llegó una carta con el sello Bicentenario, causando mi inmediata curiosidad. Contenía una invitación a la ceremonia de premiación del concurso. Pensé que la carta era enviada a todos los concursantes, así que llamé a mi hermana que también había participado con un fantástico cuento llamado "Quebrantadores de Conciencia" y me confirmó que a ella no le habían enviado invitación. Lo primero que pensé es que mi cuento podría haber sido preseleccionado como finalista, pero traté de anular esas expectativas para no decepcionarme si al final resultaba ser falsa alarma.

Entonces, como la premiación era día laboral a media mañana, le derivé la invitación a mi hermana para que fuera en mi lugar a la ceremonia... y ahí estuvo hoy en la mañana para enterarse que efectivamente mi cuento "La Mujer del Mar" si fue seleccionado como finalista por lo que será publicado en una antología del Bicentenario. Como se imaginarán, no caigo en mi felicidad por estar entre los 7 u 8 primeros de un universo de 500 cuentos participantes. Es un remezón que me motiva a escribir mucho más de esto y lo que me gusta. Tengo tantas ideas y formas dando vuelta en mi mente que siempre he pensado que en algún momento debo volcarlas al papel, de alguna u otra manera.

Es también por este motivo que he decidio bajar el cuento del blog hasta que se publique esta Antología. Luego seguramente volverá a estar a disposición como el resto de mis publicaciones.

Saludos y gracias por darse una vuelta de vez en cuando por aquí aunque en estas Tierras Profanas se viva en la soledad y lejanía.

Sinopsis:
Un joven piloto espacial chileno espera impaciente los análisis preliminares sobre un desconocido planeta que debe explorar. Mientras tanto la memoria virtual de su tatarabuelo le hace compañía contándole viejas anécdotas de su vida en la Tierra. Ninguno de ellos saben lo que están a punto de descubrir.


Marcelo TM

martes, 10 de marzo de 2009

Arael de los pájaros

Dedicado con amor a mi hermana Connie...

"¿Quién soy?, ¿dónde estoy?... Mi visión está borrosa y un montón de sensaciones extrañas me invaden el cuerpo. No puedo dejar de temblar. Trato de no hacerlo pero es imposible. Mi piel se eriza. ¿Qué es esto?. ...siento miedo, siento dolor. ¿Estoy llorando?. Añoro algo que he perdido. Padezco una sensación de encierro y claustrofobia. Trato de moverme pero mis músculos y huesos están tullidos, quejumbrosos. Quiero gritar y solo salen lastimosos gemidos de mi garganta. Quiero huir. Quiero volar y expandirme, pero no puedo.
Dios mío, ¿acaso esto es ser humano?."

Las nubes surcan rápidamente el cielo empapado de tonos grises azulados. En el aire se escuchan cantos divinos. Música de las esferas. Ahí está él, rodeado de un aura de amor rojiza. Sus movimientos son suaves, como fuera de este tiempo. Es un ser divino y al verlo he recordado porqué estoy aquí. Su amor me tranquiliza. Sigue cantando en tonos imposibles y celestiales. Como miles de voces provenientes de un profundo abismo que en diferentes y desconocidos dialectos me entregan su mensaje definitivo. Majestuoso el serafín expande su alas etéreas y, como un hermoso dragón envuelto en llamas escarlatas, se eleva y desaparece en el cielo justo hacia donde el sol comenzaba a salir.

Durante tres años he viajado por el mundo de los hombres aprendiendo de sus costumbres, de su visión de la vida y sus sentimientos. Siempre buscando el lugar correcto y a las personas correctas.

Los Caídos también han adoptado cuerpos mortales y me persiguen desde el día de mi llegada. Quieren lo que estoy protegiendo. He tenido que luchar contra aquellos que alguna vez fueron mis hermanos y que debido a su vanidad y deseo de poder se han revelado a nuestro Padre. Con profunda tristeza los he visto morir a cada uno de ellos... ¡si tan solo entendieran los actos de Dios!. Cada día lloro y rezo por sus almas antes de proseguir mi búsqueda.

Fue un día que caminaba por un parque de diversiones, deleitándome con la alegría de los niños, cuando recibí la señal de las aves. Una bandada de pájaros pasó a través de mi sin tocarme. Sentí sus aleteos y los vórtices de aire bajo sus alas. Me impregné de su maravilla y sentí el susurro de su nombre en el paso fugaz de las aves. Me dirigí al gran tobogán que como un pequeño arco iris sinusoidal bajaba la alegría del público. En la cúspide estaba un padre acomodando a su hija de seis años entre sus piernas y la alfombra deslizante. Abajo encaramado de la reja el hijo menor gritaba para darles ánimo. Más atrás una mujer embarazada se volteó y me miró directo a los ojos. Su ángel interior tomó posesión de la mujer. Ella tomó mi mano y la posó en su vientre. El mensaje de Dios pasó directamente a la criatura que en su pureza lo cogió en su sueño.

De pronto un hombre desconocido me aferró por detrás y me forzó hacia unos espesos matorrales del parque. Vi los furiosos ojos del ángel caído hablando violentamente usando palabras blasfemas mientras me enterraba la daga en el pecho. Sentí dolor y un terror como nunca antes lo había sentido. ¿Acaso te he fallado Arael?

En mi agonía pude ver un grupo de policías tratando de controlar al loco que me había asesinado y más atrás, ajeno de todo el alboroto, un niño con el aura del dragón escarlata del serafín. Tan solo con su mirada pudo transmitirme que protegería a su hermana y estaría con ella toda la vida. Entonces el dolor y la falta de respiración ya era lo de menos... tan solo quedaba encontrarme con mi Padre.

El tiempo en el paraíso no transcurre como en la tierra, aunque mi experiencia como humano me ha hecho cambiar mi perspectiva de la realidad. He visto crecer a Arael, desde su niñez jugando con “seres imaginarios” hasta una adolescencia rebelde y desafiante. En los hados evoco su imagen sonriente para alegrar mi servicio en el trono del Señor. Disfruto mencionando su nombre en todos los idiomas simultáneamente, acto que provoca vibraciones que han despertado la curiosidad de los más altos serafines. Es el nombre de aquella mujer por quién sufrí el dolor de la muerte.

Ahora ella se enfrenta a un mundo difícil. Un mundo donde debe emerger por sí misma y donde debe trabajar y esforzarse. Debe sufrir, caer y levantarse. Nunca Dios ni los demás ángeles me contaron porqué era importante proteger su alma.

Otros ángeles están ahora con ella y aún rondan los caídos en su falso entendimiento del destino. Un rumbo que al final no depende de ninguno de los bandos celestiales, sino de la decisión y libertad del propio ser humano.

He escrito canciones inspiradas en “Arael de los pájaros”, como la llamo, y extrañamente a veces lloro por ella. Creo que la nostalgia es el único rasgo que heredé de los humanos, porque el amor que siento es divino.

martes, 24 de febrero de 2009

Libros 2008 - 2º Parte

Junio:
"Captando Genomas" (2002) - Lynn Margulis, Dorion Sagan. Kairós.

Esta no es una novela sino un libro de divulgación científica que trata de una teoría sobre el origen de las especies complementaria a la postulada por Charles Darwin (selección natural) y contraria a la aportada por los neodarwinistas (selección natural más mutación genética aleatoria). Lynn Margulis, en colaboración con su hijo Dorion Sagan, postula la teoría de la simbiogénesis que trata básicamente sobre la interacción y asociación de individuos “menores” que en colaboración generan individuos “superiores”. Esta teoría tiene muchos seguidores y, por supuesto, muchos detractores también, que regularmente discuten y defienden sus conceptos casi religiosamente.
En definitiva, un muy interesante libro con ideas muy llamativas sobre las especies, el planeta y la vida en general dentro del cual he encontrado conceptos fascinantes.

Julio:
"Las Nieblas de Avalón" (1982) - Marion Zimmer Bradley, Salamandra.

Hace mucho tiempo le tenía ganas a este libro porque siempre me ha interesado profundamente la leyenda del rey Arturo y porque en un viaje fortuito hace algunos años a Concepción me tocó ver en el bus parte de la adaptación de esta obra a la televisión. Pero este libro no es uno más de los que trata el mundo artúrico, sino que lo hace completamente desde la perspectiva femenina de la historia, es decir, Morgana, Ginebra, la Dama del Lago y las demás mujeres que tuvieron importante participación en la leyenda.
Este es un libro bastante extenso y relata la historia desde la gestación de Morgana y Arturo hasta su propia muerte y está dividido en cuatro partes (afortunadamente la editorial no lo ha dividido en cuatro volúmenes). Así que la novela te sumerge en este mágico mundo de la tradición Celta justo cuando el cristianismo hace su embestida en Gran Bretaña y la Dama del Lago junto a Merlín deben asegurarse que el nuevo rey pueda ser fiel a ambas creencias. En definitiva, una historia maravillosa con muchas manipulaciones e intrigas, muy bien documentada y con un contenido simbólico enorme. Más que recomendarla diría que es lectura obligada :-)

Septiembre:
"El Púgil" (2008) - Mike Wilson. Forja.

Este es mi reencuentro con la literatura nacional, aunque un poco esquivo ya que Mike Wilson es medio gringo, argentino y chileno, pero bueno, dentro de la emergente ciencia ficción local uno de los títulos más comentados en estos momentos es “El Púgil”. La historia comienza justo en el fin de la carrera de un boxeador llamado Art que en medio de una pelea, y sin razón aparente, termina llorando de rodillas al centro del ring. Los días posteriores al evento son muy extraños ya que el refrigerador le empieza a hablar Art y le pide que le haga una serie de favores para poder completar su verdadera forma de androide. Aquí es cuando la realidad ya no se puede distinguir de la fantasía y Art vivirá una seguidilla de experiencias con extraños personajes en un Buenos Aires surrealista movilizado por una voluntad desconocida.
La novela es un campo minado con infinidad de elementos de la imaginería local y multitud de referencias al cine, cómic, juegos de rol y culturas retro y pop. Demasiadas para mi gusto, ya que al final terminé cansándome del asunto, opacando lo que encuentro una buena novela.

Septiembre:
"El Número Kaifman" (2006) - Francisco Ortega. Planeta.

Continuando con lo nacional, me volqué en este libro del mediático Francisco Ortega. La primera vez que lo vi pensé que ésta era la respuesta chilena al Código Da Vinci (2003 - Dan Brown) y en lo general podría confirmar que es acertado. Es decir, es una novela de suspenso, con elementos esotéricos y teorías de conspiración a través de sociedades secretas.
La historia trata de Paul Kaifman, un abogado que de pronto se ve involucrado en los asuntos de una poderosa logia secreta, cuyos miembros están reuniendo viejos tractores alemanes repartidos en el sur de Chile y Argentina, máquinas que contendrían un terrible secreto en sus números de serie. Paul tiene en su poder un I-Pod que le deja su hermano y que contiene información relevante para este grupo lo que convierte a Kaifman en su principal objetivo. Prácticamente dejándose llevar por los acontecimientos, Paul descubrirá muchos de los secretos que se esconden tras esta operación de recuperación de tractores. Secretos que van desde los “reales” objetivos de EEUU, del Tercer Reich y del Vaticano, hasta la existencia de la Ciudad de los Césares y naves extraterrestres.
Es un buen libro de aventuras que posee mucha información, pero poca profundidad en ello, lo cual es punto débil. Además el final me pareció demasiado apresurado (como que le faltó trabajo). Pero para quienes les guste la conspiranoia, está pintado.

Septiembre:
"Trinidad" (2006) - Jorge Baradit. Ediciones B.

Trinidad es la ganadora del UPC XVI (2006) y escrita por el chileno Jorge Baradit. Esta novela corta está compuesta por tres historias autoconclusivas y, como es común en Baradit, todas están protagonizadas por mujeres. La primera es Mariana, la misma protagonista de su exitoso Ygdrasil en una misión de asesinato previa. La segunda es Angélica, una niña IA que posee información muy importante pero que no entiende lo que le pasa. La tercera es Magdalena, una policía que en una investigación se topa con verdades que no debería haber encontrado. El hilo conductor entre las tres historias es el proyecto “Ciudadanía del Ciberespacio” que tiene misteriosos proyectos subyacentes como el traer entidades malignas del pasado.
Es una genial novela corta con todo el estilo y la crudeza inconfundible de Baradit que lejos es lo mejor que existe en el fantástico nacional actual y que además sigue produciendo con fuerza.

Ver Libros 2008 - 1º Parte

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lunes, 23 de febrero de 2009

Libros 2008 - 1º Parte

Febrero:
"La Caída de Hyperion" (1990) - Dan Simmons. Byblos.

Brillante continuación de “Hyperion” en donde concluye el viaje de los peregrinos elegidos para investigar la problemática de las Tumbas del Tiempo. Aquí se revelan todas las facciones involucradas en el intento de aniquilación de la civilización humana por parte de las IA’s y el encuentro con los enigmáticos Éxter, humanos quienes hace muchísimo tiempo se revelaron a someterse a la tecnología entregada por la IA. La guerra es casi inevitable y queda poco tiempo para que se abran las Tumbas del Tiempo, los peregrinos se enfrenten al Alcaudón y el momento de inflexión del universo ocurra.
Una maravillosa historia de aventuras fantásticas, con muchos misterios que van develándose y llena de elementos que hacen alucinar. Fue ganadora del premio Locus en 1991 y finalista del Hugo y del Nébula.
La novela se puede leer por si sola, pero sugiero leer “Hyperion” antes. El universo completo se llama “Los Cantos de Hyperion” y finaliza con “Endymion” (1996) y “El Ascenso de Endymion" (1997).

Marzo:
"El Hombre Vacío" (1992) - Dan Simmons. Ediciones B.

Siguiendo con la línea de Dan Simmons, casi por casualidad, leí esta novela después de “Hyperion” y “La Caída de Hyperion” y me encontré con algo absolutamente distinto. Esta historia trata de Jeremy, un profesor de matemáticas que posee una especie de telepatía. Durante muchos años sufrió con esta cualidad que le permitía “escuchar” la mente de todas la personas cuyo “ruido” llegaba a enloquecerlo. Un día conoció a Gail, una chica también telépata de la cual se enamora. Juntos logran controlar los problemas de la telepatía logrando ser felices hasta que un día Gail muere, lo cual hace que Jeremy se enfrente con sus viejos fantasmas y debilidades, además de difíciles y siniestras situaciones.
Dentro del contexto general de la novela se tratan temas como la teoría de la realidad, los fractales y el principio mental del universo. Muy interesante y recomendable, pero nunca al nivel de las dos anteriores comentadas del mismo autor.

Abril:
"El Rey de los Bufones" (2003) - Tanja Kinkel. Ediciones B.

Historia inspirada en La Historia Sin Fin (1979) de Michael Ende en la cual se cuenta la historia de Res, una joven tejedora de tapices en Siridom, se entera de que el reino de Fantasía está en peligro porque la Nada está devorando todo a su paso, pero al parecer en su pueblo a nadie le importa. Investigando la historia tejida en viejos tapices se entera que esto había sucedido antes y que entonces un valiente rey había salvado el mundo. Res decide emprender un peligroso viaje junto a un interesado gato que también huye de la Nada para tratar de encontrar a este rey, tal vez la única oportunidad de Fantasía.
Esta historia corre en paralelo a La Historia Sin Fin, a la aventura del héroe Atreyu y su imagen en el mundo real a través de Bastián tratando de salvar a Fantasía y a la Emperatriz Infantil. Ambas historias que a pesar de que se consideran como lectura para niños, son igual de interesantes para los adultos, sobre todo por su alto contenido simbólico.

Abril:
"Ubik" (1969) - Philip K. Dick. La Factoría de Ideas.

Mi primer acercamiento con Philip K. Dick el famoso escritor norteamericano autor de muchas historias que han inspirado el cine de ciencia ficción tales como Blade Runner en 1982 (“Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas” - 1968), Total Recall en 1990 (“Podemos Recordarlo Todo por Usted” – 1966) y Minority Report en 2002 (“El Informe de la Minoría” – 1956), entre otras (ver todas aquí). Ubik está entre sus obras selectas según los expertos y por eso la escogí como mi primera novela de Dick y la verdad me encantó. Debo reconocer que no me gustan mucho las historia surrealistas pero Ubik me hizo cambiar de idea.
La novela trata de un grupo de telépatas y psíquicos con grandes poderes que viajan a una misión en la luna, donde nada será como todos creen. En un incidente muere Glenn Runciter, el jefe del grupo, y Joe Chip, su mano derecha, y el resto del grupo vuelve con el cuerpo a la tierra para tratar de salvar su espíritu, pero empiezan a vivir extraños sucesos. La realidad sufre una especie de regresión mientras Glenn Runciter trata de comunicarse con ellos desde el más allá. Uno a uno de los compañeros de Joe Chip empiezan a morir y el único modo de salvarse es rociándose con un aerosol llamado Ubik, sucesos que lo hacen sospechar de que en realidad el muerto no sea Runciter, sino todos los demás.
Un libro alucinante que no sigue ninguna línea definida y que sorprende en cada capítulo. Muy recomendable.

Mayo:
"La Ley del Amor" (1995) - Laura Esquivel. Three Rivers Press (Random House Mondadori)

Laura Esquivel, autora de la famosísima “Como Agua Para Chocolate” (1989) nos presenta esta vez una historia de amor cósmica situada en el futuro, protagonizada por Azucena, una astroanalista (especie de psicóloga del karma) que al fin alcanza el nivel espiritual suficiente como para conocer a su alma gemela, Rodrigo, pero que después de una noche de pasión desaparece. Entonces Azucena decide ir en su búsqueda a través del cosmos y de 14.000 vidas en una aventura en que será acompañada de pintorescos personajes, todos con sus asuntos pendientes en sus vidas pasadas. Lo especial de este libro es que viene acompañado de un CD con una banda sonora que debe ser escuchada en lugares específicos de la historia en donde se pueden apreciar imágenes de cómic que complementan una más que interesante y entretenida historia de amor.
El mensaje final de la “Ley del Amor” es muy bello. Por favor no comparar con “Como Agua Para Chocolate” porque no tiene nada que ver con esta.

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